Si no dejamos que los niños se muevan, prueben, exploren con su propio cuerpo, conozcan sus límites, sus habilidades, su capacidad para aprender... algo está fallando.
Cada uno a su ritmo pero siempre invitando a la superación, acompañando para avanzar y también para hacer conscientes de no hacer el loco.
Y si nos caemos, nos levantamos y a seguir.






No hay comentarios:
Publicar un comentario